Red Europea de Espacios Cinegéticos Protegidos

Origen del proyecto

ANTECEDENTES

Los orígenes de este Proyecto están en el Plan de Desarrollo Turístico de la Campiña Sur que elaboró el Centro de Desarrollo Rural Campiña Sur en 1.998 y que destacó por primera vez las posibilidades de que la actividad turística pudiera convertirse en un elemento clave para el desarrollo sostenible de la comarca.
En dicho Plan se constataba que los recursos naturales de la comarca eran su principal atractivo turístico y que su aprovechamiento mediante el turismo y la caza podía generar riqueza y empleo de forma significativa.

Entonces el turismo estaba poco desarrollado en la comarca debido a la escasez de establecimientos hoteleros y al desconocimiento de sus recursos.
La caza, en cambio, era ya una de las actividades económicas importantes de la comarca, pero podía generar aún mucha más riqueza y empleo con una explotación más racional que asegurase la conservación y mejora de las especies cinegéticas y de su entorno natural.
Desde entonces, la actividad turística se ha desarrollado de forma importante: se han construido más establecimientos de alojamiento y de restauración, se han editado guías y carteles turísticos, se ha promocionado la comarca en muchas ferias y exposiciones y, lo más importante, se ha concienciado a empresarios y autoridades de las posibilidades turísticas de la Campiña Sur.
La actividad cinegética, por el contrario, ha cambiado poco. La caza es explotada por empresas o particulares, mayoritariamente de fuera de la comarca, que arriendan los cotos de caza por cortos períodos de tiempo y que sólo se preocupan por sacarle el mayor beneficio posible (económico o de piezas abatidas) durante el tiempo de contrato, sin considerar el mantenimiento futuro de las especies y de su entorno, y proporcionando muy poca riqueza y empleo a los habitantes de la zona.

Para acabar con esta situación se elaboró un Proyecto, embrión del actual, para coordinar los esfuerzos de diferentes comarcas en pro de la conservación y potenciación de sus recursos naturales (flora, fauna, paisajes) y a su aprovechamiento mediante el turismo (visitas, alojamiento, actividades, etc) y la caza controlada.

Dado que estas medidas podrían llevarse a cabo en otras comarcas europeas que tuvieran parecidas condiciones y recursos, se decidió buscar socios interesados en el proyecto por todos los países de la Unión Europea y de la Europa Central.
Después de numerosos contactos y entrevistas se consiguió llegar a un acuerdo con distintos organismos de Andalucía, Finlandia, Hungría y Macedonia para presentar un proyecto conjunto al programa Ecos-Ouverture, aunque el final no fue aprobado.

El principal interés de los demás socios del proyecto era el mismo que el nuestro: poner en marcha actuaciones encaminadas a la conservación del medio ambiente y su aprovechamiento a través del turismo y de la caza como elementos esenciales para el desarrollo sostenible de su comarca.
Este interés era aún más acuciante en los socios (y en otros organismos con los que contactamos pero que luego no pudieron suscribir el proyecto), de Europa Central, debido a la intensa explotación de sus recursos naturales a partir de la apertura a occidente, sin una política clara que les asegure la continuidad de estos recursos.
Con su participación en el Proyecto se comprometían a poner en marcha actuaciones encaminadas a este fin y que, además, irían en la línea de la política comunitaria, con lo que podrán ir adaptando a ella sus objetivos y formas de trabajo en este sector.

El interés de los socios pertenecientes a la U.E. se basaba también en la necesidad de tomar medidas coherentes y coordinadas con otras comarcas para conservar un recurso (el medio natural) esencial para asegurar el desarrollo sostenible de sus comarcas.
Todos los socios llevaban ya años trabajando en pro del desarrollo de sus comarcas, poniendo en marcha actuaciones en los principales sectores económicos: agricultura, ganadería, agroindustria, servicios, turismo, etc.

El sector turístico hasta ahora lo habían abordado sólo parcialmente, centrándose en medidas de promoción de sus recursos más atractivos. Pero nunca hasta ahora se habían planteado abordar el tema desde un punto de vista que coordinara la protección de los recursos naturales y la explotación racional de los mismos para convertirlos en una parte esencial del desarrollo de sus comarcas.

Por eso les pareció muy interesante esta iniciativa y han seguido en contacto con nuestra comarca para ver de qué forma se podría seguir adelante con el proyecto.
Incluso participaron activamente en el desarrollo de Eurocaza 2000, Primeras Jornadas Europeas sobre Caza, Empresa y Desarrollo que celebramos en Azuaga del 24 al 26 de febrero de 2000 y que, dado su éxito, se han seguido celebrando cada año.
Tomando como base este Proyecto, se elaboró el actual y se empezó a contactar con otros organismos interesados, con los cuales se llevó a cabo la 1ª fase, cuyas actuaciones después expondremos.

MOTIVACIÓN

El motivo esencial de este proyecto es llevar a cabo una serie de actuaciones en diversas comarcas que permitan asegurar la conservación y explotación de sus recursos naturales y cinegéticos.

Hasta ahora, la mayoría de sus recursos naturales están enclavados en cotos de caza que suelen estar en manos de los propios dueños de las fincas, que no necesitan el dinero que les proporciona la caza para vivir, o estar explotados por grandes empresas cinegéticas, que sólo buscan sacar el máximo rendimiento económico sin pensar en sus repercusiones sobre el medio ambiente y las gentes que habitan esas zonas.
Todo ello forma un mundo bastante cerrado sobre el que es muy difícil actuar y menos desde una sola comarca o desde un solo espacio, pues sería inmediatamente marginado y boicoteado por el resto del sector.

De ahí el interés en poner en marcha este Proyecto conjunto con varios espacios de las principales zonas cinegéticas de España y de otros países europeos, pues con ello se impedirá su aislamiento del sector y se conseguirá el mantenimiento en el tiempo de las líneas generales definidas por sus actuaciones.

En resumen, las razones más importantes por las que se ha optado por montar la Red son las siguientes:

  • Aprovechar los conocimientos y experiencias de cada uno de sus componentes.
  • Disminuir muchos de los costes de gestión de estos espacios cinegéticos.
  • Competir con más efectividad en el mercado cinegético.