Red Europea de Espacios Cinegéticos Protegidos


Zona de intervención: "Montargil y Maranhão"

La LEADERSOR abarca un territorio de intervención con un área geográfica de 2792Km2m, constituida por seis concejos pertenecientes al Alto Alentejo (Alter do Chão, Avis, Fronteira, Mora, Ponte de Sor y Gavião) que en conjunto, integran 31 municipios. En el Programa Nacional LEADER* esta zona es denominada sub-región de Montargil e Maranhão, tomando como referencia los embalses de los concejos de Ponte de Sor y Avis.

Ninguna región del país posee mayor identidad que el Alentejo. Al nivel del paisaje, al nivel del doblamiento, a nivel de la cultura. Pero, cuando nos adentramos en él, vamos descubriendo los pequeños matices inscritas en la diversidad del territorio. En este pedazo del Norte Alentejano, profundamente marcado por los embalses de Montargil y del Marañão, el paisaje es dominado por el montado de alcornoque y encina, espolvoreado, de vez en cuando, por roble. Sin olvidar las copas rodadas de los olivos y las manchas blancas de los caseríos perdidos en la leve ondulación del paisaje.

Quien busca descubrir el “alma” de los territorios no puede dejar de cuidar especialmente del alojamiento, y no debe por tanto dejar de tener en cuenta los “Montes Alentejanos”, un concepto de alojamiento que se integra en la propia identidad del territorio y que ofrece, además del alojamiento en espacio rural, también la animación. En el territorio de la LEADERSOR, la animación es siempre diversificada, en primer lugar el paisaje, después los aspectos culturales, ligados a la población y a la historia sin olvidar la cuidada gastronomía: platos confeccionados con pescado de río, en el ahumado, y en el queso, acompañado por óptimos vinos alentejanos. Y, incluso en el Alentejo en periodo de Verano, la fruición de las aguas en los bellísimos embalses de Montargil y Maranhão, o incluso junto al Tajo, en los límites con la Beira, o aún las actividades ecuestres, en un espacio donde el caballo es una de las componentes esenciales de la identidad territorial.

Y no se olvide de volver siempre, porque en cada lugar va a encontrar nuevos motivos de interés. Y, por encima de todo, porque en cada época del año el Alentejo se renueva – en el cielo, en el color, en la vegetación, en la actividad. Mas vestido de la forma que fuera, se entraña en nosotros para no dejarnos más, cuanto más no sea la "saudade"

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