La comarca "Tierras del Jiloca y Gallocanta" tiene una ex tensión de 3.037 Km2 y una población de 20.120 habitantes, repartidos en 40 municipios de la provincia de Teruel: Allueva, Bádenas, Báguena, Bañón, Barrachina, Bea, Bello, Blancas, Bueña, Burbáguena, Calamocha, Caminreal, Castejón de Tornos, Cosa, Cucalón, Ferreruela de Huerva, Fonfría, Fuentes Claras, Lagueruela, Lanzuela, Loscos, Monforte de Moyuela, Monreal del Campo, Nogueras, Odón, Ojos Negros, Peracense, Pozuel del Campo, Rubielos de la Cérida, San Martín del Río, Santa Cruz de Nogueras, Singra, Tornos, Torralba de los Sisones, Torre de los Negros, Torrecilla del Rebollar, Torrijo del Campo, Villafranca del Campo, Villahermosa del Campo, Villar del Saiz.
También comprende 35 municipios de la provincia de Zaragoza: Acered, Aldehuela de Liestos, Anento, Atea, Badules, Balconchán, Berrueco, Cerveruela, Cubel, Las Cuerlas, Daroca, Fombuena, Gallocanta, Herrera de los Navarros, Langa del Castillo, Lechón, Luesna, Mainar, Manchones, Muero, Nombrevilla, Orcajo, Retascón, Romanos, Santed, Torralba de los Frailes, Torralbilla, Used, Val de San Martín, Valdehorna, Villadoz, Villanueva de Jiloca, Villar de los Navarros, Villarreal de Huerva, Villarroya del Campo.
Si rica es esta zona por su variedad de vegetación, no lo es menos por los ríos y humedales que las surcan. La masa de agua más importante es, sin duda, la Laguna de Gallocanta. Ésta tiene una cuenca propia de 53.600 ha de la que recoge aguas salobres debido al suelo altamente salinizado. Gallocanta tiene una importancia mundial por ser importante punto de paso de aves migratorias, entre las que destaca la grulla.
La tierra de Daroca, fronteriza con Castilla, hizo durante toda la Edad Media de parapeto frente a la presión hegemonista castellana. Por ello, la comarca guarda algunas de las principales fortificaciones aragonesas, entre las que destacan el conjunto amurallado de Daroca y el castillo de Peracense. La riqueza artística de la comarca no se agota en el arte religioso y militar. Se trata de un patrimonio impresionante que gira en torno a la Iglesia Colegial de Santa María (Daroca), que alberga una antiquísima reliquia medieval de carácter eucarístico, objeto de particular devoción: los Santos Corporales. Destacan también sus palacios, casas solariegas, ejemplos de arquitectura cívica e interesantes obras de ingeniería e instalaciones industriales. Los hermosos conjuntos arquitectónicos, especialmente los religiosos, fueron decorados con esculturas, pinturas y piezas de orfebrería de los que quedan actualmente numerosos ejemplares por toda la zona.